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Asturias, un fin de semana en el norte

PLANES PRIMAVERALES LOW COST
Es increíble como en cuanto empieza la primavera nos entran ganas de hacer cosas nuevas y viajar un poquito ¿verdad? Se acerca el verano y nos llenamos de planes, planes y más planes de lo que nos gustaría hacer en ese par de mesecitos que nos quedan libres a los más afortunados, pero como siempre tenemos un pequeño problemilla: el precio. En la temporada alta los pisos alcanzan precios desorbitados y nosotros, los jóvenes españoles, no nos los podemos permitir. Pero, ¿qué hacer si ahora, en primavera, nos apetece viajar? La verdad es que es una de las mejores épocas para hacerlo y no sólo por la belleza de los paisajes que nos podremos encontrar si no ¡por los precios!

En este post os propongo un viaje de un fin de semana en coche al precioso norte de España (para aquellos con carnets recién estrenados y amigos afortunados de éstos últimos) que os puede salir por poco más de 80€ en total. ¿Qué? ¿Aún no os he convencido? Pues ya veréis como antes del final del post ya estáis haciendo cuentas.
En mi caso la idea del viaje surgió con motivo de visitar a una buena amiga que tiene la suerte de vivir en el norte de Asturias, rodeada de paisajes increíbles. Tres amigos  nos organizamos y montamos un viaje muy simple y divertido para poder pasar tiempo juntos y además hacer un poco de turismo tanto rural como cultural ¡Y también de playa!

Para organizar el viaje necesitaréis:

-Coche con su correspondiente amigo que tenga el carnet de conducir.
-Típico amigo que siempre cocina.
-Alquilar un piso de estos de fin de semana (no son muy caros).
-Una buena cámara de fotos con memoria.
-Un GPS o en su lugar un móvil con el maps.
-Un mapa de la comarca de Gozón.
-Paraguas (sólo por si acaso, recordemos que en el norte llueve día sí día también).

¡Y ya está! ¡Tendréis un planazo de finde asegurado!

Lo primero es buscar el piso y hablar con el dueño para alquilarlo, nosotros cogimos uno en Candas, una localidad costera entre Oviedo y el cabo Peñas que además está cerca de Luanco (donde vive nuestra amiga), lo que hizo que nos pudiésemos mover muy bien por toda la zona. Era un bajo para cuatro personas que nos salió a menos de 80€ con luz y agua incluidas.

El viaje:

Salimos el viernes de Madrid antes de comer para poder llegar pronto y paramos en León para comer, donde con tanta buena comida nos quedamos llenos para el resto del fin de semana.




Y después vino la mejor parte del viaje en coche, los preciosos paisajes de montaña, donde no paramos de hacer fotos asombrados de lo maravilloso que era el norte de España en esta época.




Tras llegar a nuestro apartamento y deshacer nuestro equipaje, nos arreglamos y fuimos a buscar a nuestra amiga para salir por Oviedo, que queda a menos de media hora en coche. Allí nos enteramos de que la zona está muy bien comunicada por una línea de buses (para aquellos que disfruten un poco demasiado de la fiesta). Cenamos rápido en la capital Asturiana y dimos un paseo por el casco histórico, charlando sobre cultura  e historia de la ciudad, aprovechando que disponíamos de nuestra particular "guía local". La verdad es que nosotros no aguantamos mucho porque estábamos agotados, pero pudimos comprobar que la ciudad tiene muchísimo ambiente por la noche, y que son muchos los locales donde se puede tomar una copa a precios razonables (nada que ver con Madrid). ¡En nuestra próxima visita será lo primero que hagamos!

El segundo día lo dedicamos a estar por la zona de la costa. Visitamos Luanco y dimos un paseo por el pueblo, el cual es verdaderamente precioso. Nosotros tuvimos la mala suerte de que justo el sábado nos llovió, pero como ya os dije, no ha nada tan típico como eso así que cogimos nuestros paraguas y ¡a la aventura!

 Nosotros, si no nos hubiese llovido tanto, habríamos hecho la ruta verde del Cabo Peñas, ruta que me he quedado con unas ganas increíbles de hacer y que sin duda implica que tendré que volver a Asturias. Os dejo un mapa por si vosotros tenéis suerte! (Estoy segura de que es maravillosa).



Al tercer día teníamos que estar después de comer en Madrid, así que decidimos madrugar, hacer las maletas rápido y pasar la mañana en el puerto y la playa de Candas, para despedirnos de Asturias como dios manda. Sólo diré que las fotos hablan por sí solas, y que al mirarlas se puede respirar la paz y la libertad del mar Cantábrico. El día estaba nublado, pero aquello no nos importó. La luz era especial y todo parecía de un verde tan vivo que por un segundo quisimos quedarnos a vivir allí. El mar estaba oscuro y en la playa sólo se bañaban pequeños grupos de surfistas que aprovechaban las olas y la temperatura agradable. Increíble.























Y bueno, luego llegó el momento de partir y nos despedimos un poco tristes, pero seguros de que tarde o temprano volveríamos. Y es que a veces los españoles cometemos el error de no apreciar lo más bonito que tenemos, nuestra tierra. Muchos piensan que muchas zonas de España no valen nada, pero se sorprenderían al encontrar lugares como estos en viajes improvisados. No hay nada más bonito que sorprenderse viajando por tu propio país.

Ana Zamora
   

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